Casi todas las startups cometen los mismos cinco errores contables, y casi ninguno es grave al principio. El problema llega con la primera ronda: un inversor pide las cuentas, la tabla de capitalización o los meses de caja, y no hay una respuesta clara. Aquí tienes los cinco, por qué ocurren y cómo evitarlos con pocas horas al mes.
Mezclar las finanzas personales y las de la empresa
Qué pasa. Pagas el software de la SAS con tu tarjeta o una comida personal con la de la empresa. A fin de año nadie sabe qué era qué.
Por qué pasa. Al principio tú eres la empresa. Es lo más rápido y parece inofensivo.
Cómo evitarlo. Una cuenta y una tarjeta solo para la sociedad desde el primer día. Si pagas algo de la empresa con tu dinero, guarda la factura a nombre de la sociedad y pide el reembolso. Sin una factura correcta, la sociedad no puede deducirse el IVA.
Dejar la contabilidad para fin de año
Qué pasa. En diciembre hay doce meses de extractos sin conciliar, facturas que faltan y gastos sin explicar. Y el IVA se declara cada mes (o cada trimestre desde 2027 si facturas hasta 1 M€): sin contabilidad al día, se hace a ciegas.
Por qué pasa. El producto siempre parece más urgente. Y la contabilidad no avisa cuando se queda atrás.
Cómo evitarlo. Una hora al mes, siempre el mismo día: subir facturas, revisar el banco y resolver dudas. Además, desde el 1 de septiembre de 2026 tus facturas de proveedores te llegan por una plataforma autorizada, lo que facilita tenerlo todo en orden.
Llevar la tabla de capitalización en una hoja que nadie actualiza
Qué pasa. La tabla de capitalización (cap table), quién tiene cuántas acciones, está en una hoja de hace dos ampliaciones. Los BSPCE prometidos al equipo, en un correo.
Por qué pasa. Cada operación se hace con prisa y el registro se queda pendiente.
Cómo evitarlo. Actualízala con cada operación: ampliación de capital, BSA AIR, BSPCE o acciones gratuitas. Y comprueba que coincide con los estatutos, las actas y el registro de movimientos de títulos de la sociedad.
No reservar impuestos ni cotizaciones
Qué pasa. Vencen el IVA, un pago a cuenta del impuesto sobre sociedades o las cotizaciones de la DSN y no hay dinero apartado.
Por qué pasa. El IVA que cobras a tus clientes no es tuyo. Y las cotizaciones se pagan con la DSN cada mes, el día 5 o el 15.
Cómo evitarlo. Aparta cada mes el IVA cobrado y las cotizaciones, y una parte para el impuesto sobre sociedades y la CFE. Te decimos la cifra exacta para tu caso.
No vigilar la caja
Qué pasa. Sabes cuánto hay en el banco, pero no cuántos meses te quedan. La ronda se retrasa tres meses y la cuenta no aguanta.
Por qué pasa. El saldo es fácil de mirar. Calcular los meses de caja (runway: fondos disponibles entre gasto neto mensual) exige números al día. Otra vez, la contabilidad atrasada.
Cómo evitarlo. Revisa cada mes tres cifras: fondos disponibles, gasto neto del mes y meses que quedan. Empieza a preparar la siguiente ronda cuando te queden de 9 a 12 meses, no 3.
Tu lista de cinco puntos
- Cuenta y tarjeta separadas para la sociedad.
- Una hora de contabilidad al mes, siempre el mismo día.
- Tabla de capitalización actualizada con cada operación.
- IVA, cotizaciones e impuestos apartados cada mes.
- Meses de caja calculados cada mes.
Si quieres revisar los cinco puntos con tu caso concreto, lo hacemos contigo en el asesoramiento a startups: tabla de capitalización, valoración y preparación de tu próxima ronda.
Datos comprobados en fuentes oficiales el 1 de noviembre de 2026. Cambian cada año: confírmalos antes de actuar.



