Casi todas las startups cometen los mismos cinco errores contables, y casi ninguno es grave al principio. El problema llega en la primera ronda: un inversor pide las cuentas, el cap table o los meses de caja, y no hay respuesta clara. Estos son los cinco, por qué pasan y cómo evitarlos sin dedicarles más que unas horas al mes.
Mezclar las finanzas personales y las de la empresa
Qué pasa. Pagas el software de la empresa con tu tarjeta, o una cena personal con la de la empresa. A fin de año nadie recuerda qué era qué.
Por qué ocurre. Al principio la empresa eres tú. Es lo más rápido y parece inofensivo.
Cómo evitarlo. Una cuenta y una tarjeta solo para la empresa desde el primer día. Si pagas algo de la empresa con tu dinero, guarda el recibo y pídete el reembolso con una nota de gastos. Si es al revés, se registra como una deuda tuya con la empresa.
Dejar la contabilidad para fin de año
Qué pasa. En diciembre hay doce meses de extractos sin conciliar, facturas que faltan y gastos que nadie sabe explicar.
Por qué ocurre. El producto siempre parece más urgente. Y la contabilidad no avisa cuando se retrasa.
Cómo evitarlo. Una hora al mes, siempre el mismo día: subir facturas, revisar el banco y resolver dudas. Si lo llevamos nosotros, te escribimos antes de cada cierre con lo que necesitamos.
Tener el cap table en una hoja que nadie actualiza
Qué pasa. El cap table, la tabla de quién tiene cuántas participaciones, vive en una hoja de cálculo de hace dos ampliaciones. Las opciones del equipo están en un correo.
Por qué ocurre. Cada operación se hace con prisa y el registro queda para después.
Cómo evitarlo. Actualízalo en el momento de cada operación: ampliación de capital, préstamo convertible, opciones. Y comprueba que cuadra con el registro mercantil y con los documentos firmados. Un cap table claro es la mejor carta de presentación en una ronda.
No provisionar impuestos y cotizaciones sociales
Qué pasa. Llega la factura de los impuestos del año, o la regularización de la AVS, y no hay dinero apartado.
Por qué ocurre. Los impuestos se pagan meses después de ganar el dinero. Mientras tanto, ese dinero parece disponible.
Cómo evitarlo. Aparta cada mes una parte para impuestos y cotizaciones. Como referencia, las cotizaciones de AVS, invalidez y pérdida de ingresos suman hoy un 10,6 % del salario, la mitad a cargo de la empresa. A eso se suman otros seguros y, si hay beneficio, los impuestos. Te decimos la cifra exacta para tu caso.
No vigilar la tesorería
Qué pasa. Sabes cuánto hay en el banco, pero no cuántos meses te quedan. La ronda se retrasa tres meses y la cuenta no aguanta.
Por qué ocurre. El saldo del banco es fácil de mirar. Calcular los meses de caja (runway: caja disponible entre gasto neto mensual) requiere tener las cifras al día. Otra vez, la contabilidad atrasada.
Cómo evitarlo. Revisa cada mes tres cifras: caja disponible, gasto neto del mes y meses que quedan. Empieza a preparar la siguiente ronda cuando te queden 9 a 12 meses, no 3.
Tu lista de cinco puntos
- Cuenta y tarjeta separadas para la empresa.
- Una hora de contabilidad al mes, siempre el mismo día.
- Cap table actualizado con cada operación.
- Provisión mensual para impuestos y cotizaciones.
- Meses de caja calculados cada mes.
Si quieres revisar los cinco puntos con tu caso concreto, en la asesoría para startups lo hacemos contigo: cap table, valoración y la preparación de tu próxima ronda.
Datos comprobados en fuentes oficiales el 26 de octubre de 2026. Cambian cada año: confírmalos antes de actuar.



