Casi todas las startups cometen los mismos cinco errores contables, y casi ninguno es grave al principio. El problema llega en la primera ronda: un inversor pide las cuentas, el cap table o los meses de caja, y no hay respuesta clara. Estos son los cinco, por qué pasan y cómo evitarlos sin dedicarles más que unas horas al mes.
Mezclar las finanzas personales y las de la empresa
Qué pasa. Pagas el software de la sociedad con tu tarjeta, o una cena personal con la de la empresa. A fin de año nadie recuerda qué era qué.
Por qué ocurre. Al principio la empresa eres tú. Es lo más rápido y parece inofensivo.
Cómo evitarlo. Una cuenta y una tarjeta solo para la sociedad desde el primer día. Si pagas algo de la empresa con tu dinero, guarda la factura a nombre de la sociedad y pídete el reembolso. Sin factura a su nombre, la sociedad no puede deducirse el IVA ni el gasto.
Dejar la contabilidad para fin de año
Qué pasa. En diciembre hay doce meses de extractos sin conciliar, facturas que faltan y gastos que nadie sabe explicar. Y en España el IVA se declara cada trimestre: sin contabilidad al día, el modelo 303 se hace a ciegas.
Por qué ocurre. El producto siempre parece más urgente. Y la contabilidad no avisa cuando se retrasa.
Cómo evitarlo. Una hora al mes, siempre el mismo día: subir facturas, revisar el banco y resolver dudas. Si lo llevamos nosotros, te escribimos antes de cada trimestre con lo que necesitamos.
Tener el cap table en una hoja que nadie actualiza
Qué pasa. El cap table, la tabla de quién tiene cuántas participaciones, vive en una hoja de cálculo de hace dos ampliaciones. Los acuerdos de participaciones para el equipo están en un correo.
Por qué ocurre. Cada operación se hace con prisa y el registro queda para después.
Cómo evitarlo. Actualízalo en el momento de cada operación: ampliación de capital, préstamo convertible, participaciones para el equipo. Y comprueba que cuadra con las escrituras y con el Registro Mercantil. Un cap table claro es la mejor carta de presentación en una ronda.
No provisionar impuestos y cotizaciones
Qué pasa. Llega el pago fraccionado de Sociedades, el IVA del trimestre o la Seguridad Social del mes, y no hay dinero apartado.
Por qué ocurre. El IVA que cobras a tus clientes no es tuyo: lo ingresas a Hacienda cada trimestre. Y los impuestos y cotizaciones se pagan después de cobrar. Mientras tanto, ese dinero parece disponible.
Cómo evitarlo. Aparta cada mes el IVA cobrado, las retenciones de las nóminas y una parte para las cotizaciones y el Impuesto sobre Sociedades. Si tu startup tiene la certificación de empresa emergente, tributa al 15 % el primer ejercicio con beneficios y los tres siguientes. Te decimos la cifra exacta para tu caso.
No vigilar la tesorería
Qué pasa. Sabes cuánto hay en el banco, pero no cuántos meses te quedan. La ronda se retrasa tres meses y la cuenta no aguanta.
Por qué ocurre. El saldo del banco es fácil de mirar. Calcular los meses de caja (runway: caja disponible entre gasto neto mensual) requiere tener las cifras al día. Otra vez, la contabilidad atrasada.
Cómo evitarlo. Revisa cada mes tres cifras: caja disponible, gasto neto del mes y meses que quedan. Empieza a preparar la siguiente ronda cuando te queden 9 a 12 meses, no 3.
Tu lista de cinco puntos
- Cuenta y tarjeta separadas para la sociedad.
- Una hora de contabilidad al mes, siempre el mismo día.
- Cap table actualizado con cada operación.
- IVA, retenciones e impuestos apartados cada mes.
- Meses de caja calculados cada mes.
Si quieres revisar los cinco puntos con tu caso concreto, en la asesoría para startups lo hacemos contigo: cap table, valoración y la preparación de tu próxima ronda.
Datos comprobados en fuentes oficiales el 29 de octubre de 2026. Cambian cada año: confírmalos antes de actuar.



